Tomado de DIARIO DE CUBA
Los casos de Michael Hernández Medina, Yosvany Rosell García y Manuel de Jesús Rodríguez García demuestran la pujanza de los métodos represivos del régimen.

Además, como otra muestra de la represión penitenciara en Cuba, el preso político Manuel de Jesús Rodríguez García, a quien le quedan apenas unos días para extinguir su sanción, lleva más de una semana en huelga de hambre en la Prisión Kilo 5 y medio, de Pinar del Río, en señal de protesta por la acusación por supuesta agresión contra un oficial penitenciario con la que las autoridades represivas buscan extender la condena del activista, representante de la iniciativa Cuba Primero en su localidad.
“Mi hijo se declaró en huelga de hambre el 28 de mayo en protesta contra la maniobra de las autoridades penitenciarias y judiciales que lo quieren procesar en una nueva causa por un delito de atentado”, dijo a Martí Noticias la madre del reo, Nilda García Fleitas.
“Ahora dicen que no puedo ni salir del país ni salir de la prisión mientras tomen las decisiones de lo que van a hacer”, lamentó Rodríguez García en una conversación con Martí Noticias a finales de mayo. El preso político fue condenado a ocho años de privación de libertad en 2016, por los delitos de desacato, atentado, ultraje sexual y difamación de las instituciones y organizaciones.
Así, “la magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos”, denunció Cubalex en el citado informe.